LA CRUZ EGIPCIA
El Nombre
El nombre egipcio de esta figura se transcribe a caracteres europeos como “ ́nḫ ”. El apostrofito inicial es una aspiración que es equivalente a la “hayin” del halefato hebreo. Es una a fricativa-faringal-sonora cuyo valor es una ă corta aspirada que algunos autores transcriben como ā larga, y otros simplemente como una aspiración ( ́ ). También a la hora de transcribir la palabra egipcia, unos escriben la h final como una h ordinaria y otros como una ḫ que es una consonante fricataiva-velar-sorda equivalente a nuestra J española que algunos transcriben como kh. Por eso, la palabra egipcia puede verse escrita de varias formas: “ ́nh ”, “ ́nḫ ”, “ankh” y “anj” y alguno más entendido? la escribe tambien “anjkh”. Nombres todos con que se denomina a la misma figura o signo cuyo significado es “vida” y “vivir” y cualquier otro significado que se le dé es mera especulación.
Otros nombres con que se le conoce son: “cruz egipcia”, “cruz del Nilo”, “cruz de bucle” y “cruz ansata”. De éstos, los dos primeros hacen referencia al lugar donde se empleó: el Egipto antiguo y el valle del río Nilo; los dos últimos se refieren al lazo que lleva por encima de la cruz tau. El término “ansata” es el femenino singular del adjetivo latino “ansatus, a um” que significa “que tiene asa” que procede de “ansa, ae” que significa “asa”; por lo que “cruz ansata” segnifica al pie de la letra “cruz con asa.”
Origen del signo
Hacia el año 3.000 antes de Cristo, existió en el protosumerio, un signo en forma de triángulo equilátero invertido con una rayita en su vértice inferior al que llamaron “ti”? que significa “vida”. Ese pictograma era la representación real del pubis femenino y luego, el ideograma con que se representaba la palabra “mujer”. Por tener forma de cabeza de flecha, también se dió a ésta, el mismo nombre “ti”.
Posteriormente, al ideograma inicial se le giró ese vértice hacia la derecha y en el año 2.500 a. de C., ya se había convertido en los pueblos del entorno, en un signo cuneiforme que significó “mujer”; pero no ocurrió lo mismo en algunos pueblos ribereños del Mediterráneo como Canaán o Egipto, que lo modificaron en otro sentido. Sin cambiarle la postura inicial, le quitaron los lados laterales y prolongaron la rayita del vértice inferior, hasta tocar o cruzar la línea que representaba la parte superior del pubis, con lo que formaron una especie de cruz, que fue adoptado como señal, por los pastores, para marcar sus reses en toda la zona y fue signo primero de fertilidad y de abundancia y luego de “elección”: Ése fue el signo que Dios mandó grabar en las jambas de las casas de los israelitas, para que el ángel las distinguiera de las casas de los egipcios, como nos dice el pasaje del “Éxodo” (Éx. 12, 21-32). Años después el profeta Ezequiel (Ez. 9, 4-8), habla del mismo signo con el significado de elección, por lo que se convirtió en la señal de los elegidos de Dios.
Entre los egipcios, el primer ideograma sumerio pasó a significar “vida”, por ser la vulva la parte visible del cuerpo por donde aparecía siempre una nueva vida animal o humana. Hay que tener en cuenta que el órgano femenino no tenía en aquel tiempo, notas tan negativas como ahora, sino al contrario, era un símbolo de fertilidad, fecundidad, abundancia, riqueza, prosteridad y bendición.
Evolución del nombre
El nombre primitivo sumerio debió ser “Ti” que significó “vida” y “flecha”, por el parecido que tenía con el ideograma primitivo y posteriormente evolucionó luego a “Tav”, en los pueblos semitas, de los que la tomó Grecia con el nombre de “tau” de donde pasó directa o indirectamente a todos los abecedarios de los pueblos costeros del Mediterráneo y a Europa en cuyos abecedarios se representa y tiene el valor fonético de la “T”; pero los egipcios la llamaron “ankh”, debido al lazo que le añadieron para poder transportarla los dioses y los faraones, pero mantuvieron el significado primitivo de “vida” y “vivir” que es el que tuvo siempre, incluso hasta los últimos tiempos de el egipcio medio.
El nombre ankh
Tengo por seguro, que los nombres “ancla” y “áncora” castellanos, proceden de la palabra egipcia “ankh” a través del latín “ancora, ae” y del griego `άγκορα que significan el ancla, la áncora del navío, porque, en griego, una γ delante de otra γ o de κ, χ o ξ, siempre suena como “n”; por lo que la palabra griega posiblemente fue tomada de la egipcia “ankh” o al menos tienen en ambas lenguas la misma raíz, con lo que el nombre del áncora de los barcos sería, a mi juicio, una derivación del ankh egipcio, en cuyo caso parece que lo que le da el nombre a esta clase de cruz es el lazo superior de la cruz, más que la cruz misma.
Los egipcios, mantuvieron en el ankh la primera sacralidad del ideograma primigenio, por eso y, por significar “vida”, la atribuyeron a sus dioses, añadiéndole un lazo superior para transportarla, con lo que la convirtieron también semánticamente en signo místico, “Llave de la vida” que sólo daban los dioses, por lo que, sólo éstos o el faraón solían llevarla.
Ese motivo fue tomado, mucho después por los primeros cristianos de Egipto, coptos, quienes consideraron el ancla como una cruz encubierta y solían llevarla en sus túnicas como símbolo de la resurrección, y de su perdurabilidad de la vida eterna en consecuencia de haber sido ganada para la humanidad por Cristo crucificado.
Todos los demás significados que se le atribuyen a esta cruz, o a las demás cruces, son consecuencia de los que se atribuyen a la de cruz de Cristo por haber muerto en ella.
Pablo Gonzálvez González. Maestro nacional jubilado.
martes 22 de diciembre de 2009
LA CRUZ EGIPCIA
viernes 18 de diciembre de 2009
NAVIDAD 2009
NAVIDAD 2009
Todos los años felicito a mis amigos con un poema. Éste,hago extensiva la costumbre a todos los lectores de mi blogs. Para los creyentes, que el Niño Divino sea generoso y nos aumente la fe y el ejercicio de las virtudes cristianas; para los no creyentes, que nos traiga trabajo, que remita la crisis y que haga del año 2010 un año venturoso. A todos felices pascuas y próspero año nuevo.
Mi Niño de Belén, la noche es fría
y no alientan los labios de las flores
ni tendrás en la cuna ruiseñores
que perfumen el aire de poesía;
pero habrá un estallido de alegría,
en el portal: los ángeles cantores
pondrán luz a la tierra y los pastores,
amor en el misterio de este día.
Estaremos allí para adorarte,
pero tenemos mucho que pedirte,
para aguantar en este mar de hielo.
Si has permitido el modo de encontrarte,
propícianos por siempre bendecirte
en ese portalito que es el cielo.
Calzadilla – diciembre - 2009
Pablo Gonzálvez González. Maestro nacional jubilado
miércoles 16 de diciembre de 2009
UNA VISITA AL CEMENTERIO
UNA VISITA AL CEMENTERIO
Ayer hice una visita a mis padres difuntos. Voy muchas veces al cemenmterio y estoy con ellos. Considero el cementerio como mi verdadero pueblo. En él se encuentra parte de mi familia, mis vecinos, amigos, algunos de mis alumnos y será también la última morada de mi cuerpo. Los latinos lo llamaban “coemeterium”, voz derivada del término griego “κοιμητήριον” que significa “dormitorio”. Aquí lo llamamos “Campusantu”. A mí también me gusta más este nombre. Porque es eso: el campo donde duermen los santos.
Allí encontré a una señora que lloraba a su hijo, muerto en plena juventud Traté de consolarla lo mejor que pude.
A poca distancia había otra señora que se dirigió a mí con estas palabras:
-Aquí eternamente, para siempre.
No le respondí, pero insistió:
-¿Qué es la eternidad, don Pablo?
Me sorprendió. No estaba prevenido. De momento no supe qué responderle, pero enseguida reaccioné y le dije:
-Es la dimensión de la otra orilla. Yo entiendo la vida humana con un principio, aquí y sin una terminación absoluta; imagino nuestra existencia como un caminar por este mundo material con un límite aquí, que llegará antes o después; pero con una continuación, de otro modo, en otro mundo que desconocemos. La muerte, es la puerta por donde pasamos a la otra orilla, donde se encuentra Dios; por eso, la muerte, para mí, no es un acabar sino una transformación, un cambio de vida, una llegada a otro sitio distinto del nuestro, con otra dimensión también diferente. Dios no vive en una dimensión temporal como la nuestra que se mide con días, semanas, meses, años, sino en una dimensión sin medida, aunque la frase nos parezca contradictoria, por eso decimos que es eterno. Yo considero, en este sentido, la eternidad, no como “un para siempre” sino como “un siempre ahora, un presente perpetuo”, en la orilla de Dios y pienso que, si nos ha dado este mundo tan delicioso que no es su morada ordinaria, aquí ¿qué nos tendrá preparado, para cuando lleguemos al lugar donde de verdad habita?
No había terminado de hablar y gritó:
-¡Qué bonito!
Me sonrojé un poco con sus palabras y no supe seguir.
A continuación, hablamos sobre otras cosas del cementerio. Luego, ella encendió unas velas y colocó unas flores, yo retorné a casa.
Pablo Gonzálvez González. Maestro nacional jubilado
domingo 13 de diciembre de 2009
RESPUESTA A UN AMIGO
RESPUESTA A UN AMIGO
Hago saber que, como no ando muy abundante de tiempo, me ayudan en el mantenimiento del blog algún amigo y alguno de mis hijos que cuelgan lo que les envío y que suprimen algo que no consideran pertinente. Pido disculpas por que se han borrado los comentarios que un amigo ha hecho, en algún aspecto, a mi vida privada.
Tras esta aclaración, paso a contestar alguna de sus afirmaciones, porque se han hecho públicas en este blog.
Estimado Amigo: Voy a decirte que tengo algún tiempo para los amigos y también que intentaré aclarar algunos de tus malentendidos, aunque hubiese preferido que hubieras empleado mi correo electrónico: PAGOGO@ terra.es
1º. Tienes razón con respecto a lo que dices sobre mi afición a leer a Gabriel y Galán; pero un día me dí cuenta que el extremeño de nuestros padres era el auténtico y no el suyo.
2º. Opino que, en contra de lo que a ti te parezca, ni Gabriel y Galán ni Chamizo son los que mejor escriben el extremeño. Lee los artículos que tengo sobre esa materia en este mismo blog. También puedes buscar el Congreso de Extremeño de San Pedro de Mérida y leer mi ponencia y mi presentación que te aclararán muchas cosas.
3º. Que aunque tú no lo supieras, yo recogía palabras extremeñas desde antes de que tú fueras a estudiar.
4º. Que mi primer libro de poemas titulado “Hojas Extremeñas Sueltas”, escrito parte en extremeño y parte en castellano, se escribió, casi todo, antes de empezar a estudiar Magisterio, aunque se publicara en 1981 y tienes razón en que entonces yo escribía “Calcuesta”, pero esa palabra no era una palabra extremeña sino un compuesto abreviado de “Cal(zadilla de la)Cuesta” que era como se llamaba nuestro pueblo en la antigüedad. Ahora bien, estoy seguro que lo que te ha extrañado es que escriba todas las “eses” finales de sílaba con “H”. Ahora te pregunto. ¿Cómo las pronunciaban tus padres y los míos? Decían: ¿ “Las casas” o “lah casah”, “los olivos” o “loh olibuh / golibuh” aspirando la "S"? ¿Cómo pronuncias tú la “V”? ¿No lo haces como si fuera una “B”?, ¿La “S” final de sílaba no la aspirabas, o, como Ícaro, has subido tanto que ya no te acuerdas de la tierra? Otra cosa es que nosotros, por nuestros estudios, habláramos bien el castellano y hasta quizás abandonáramos, en algún aspecto, la manera de decir, extremeña, de nuestros padres, pero yo además, tuve la oportunidad de casarme con mi actual mujer y en aquellos tiempos, se hablaba en Villa del Campo perfectamente el extremeño en la calle y en casa y además, en mi casa, lo hablamos aún ¿No lo sabías? ¿Nunca oíste decir a tu madre que en paz esté “sabulugal”? Yo sí, porque estaba en ello. y “mamiroti” ,“moñícli”, muchachinu; mochu, cornú, borregu, abangal, la durda, el durdu, bolegu, boleguinu, bútagu, farinatu, jarinatu, que yo escribo "harinatu" porque esa "j" no es jota en extremeño, sino una aspiración etc., o ¿no? ¿Es ése el extremeño que nunca has oído en Calzadilla? ¿Nunca oíste decir a Tio Higinio -la gente lo llamaba “Giniu” y ¿esa “G” es algún tipo de "g" o jota castellana o una aspiración?- tíini, en luguar de tiene, “conviini” en lugar de “conviene”, etc. a pesar de que era vecino tuyo?, Yo, si ¿Y cómo decían tus padres: la fontana, la fontanita o la juntana, la juntanita? Pues, si esas “jotas” las aspiras que es como lo hace la gente de Calzadilla, y representas la aspiración con "h", ya tienes mi extremeño. El que yo tenga un vocabulario más extenso que otros no es de extrañar, pues me he dedicado a ello, si no lo sabías. También estudié, por ese exclusivo motivo, algún año de Filología en la Universidad a Distancia, carrera que hubimos de abandonar debido a un accidente de tráfico. ¿Tampoco lo sabías? Pues no sabes muchas cosas de los amigos… y, en último término, en Extremadura no sólo existe Calzadilla, hay muchos más pueblos que hablan mucho mejor el extremeño que en el nuestro.
5º Te hago saber además, que también escribí un libro titulado “PRIMERA GRAMÁTICA EHTREMEÑA” de 635 páginas exactamente, de las cuales sólo 17 están en castellano y el resto todo en extremeño; en ese extremeño que parece te avergüenzas haber hablado y que dices que nunca lo has oído en Calzadilla. Posteriormente he publicado otro libro mitad en castellano y mitad en extreneño de 220 páginas. He terminado un Diccionario Extremeño-Castellano con 318.000 entradas. Estoy depurando otro Ehtremeñu- Cahtellanu del que no te puedo decir el número de vocablos porque no he terminado todavía. Etc. etc.
Sobre las ideas relativas a la “poesía”, ya lo he contestado más abajo.
Bueno, mi querido amigo, considero que nuestra amistad y nuestras cosas no le importa un bledo a nadie, por lo que, te envío mi email, si quieres saber alguna cosa más, pues los comentarios los contesto, no como se haría a un amigo, sino como se debe hacer con relación a la verdad, si esa verdad no rompe el campo de la privacidad. Un saludo. Pablo.
LA POESÍA, LA PROSA Y EL VERSO
LA POESÍA, LA PROSA Y EL VERSO
Un amigo mío califica mi poesía con la expresión de “muy clásica”, porque sigo utilizando las estrofas y la medida de los versos al estilo tradicional, en contraposición a la suya que dice que es muy moderna, pues, escribe “en verso libre”.
Opino que a la poesía le sobran ambos adjetivos el “clásico” y también el “moderno”, porque sólo es eso “poesía”; otra cosa es el medio en que la hagamos cabalgar.
A este buen amigo mío que es muy culto, no haría falta recordarle que poesía y verso, son cosas distintas. La poesía es una manera de expresarse que cumple con la función estética o poética del lenguaje, en tanto que el verso, el poema en prosa o la prosa poética son la cabalgadura en la que hacemos viajar ese lenguaje poético que es la poesía; por lo tanto, una poesía, puede ser buena o mala independientemente de la cabalgadura en que la hagamos caminar, por lo que opino que lo clásico o lo moderno, no son términos apropiados para aplicarlos a la poesía, en sí, sino al medio que empleamos para expresarla.
Hecha esta distinción y, si tuviéramos dos textos con los mismos valores poéticos, y distinta forma de expresarlos, tendríamos que valorarlos también por la cantidad de artificio que esos textos posean ya que la poesía es también considerada como un arte.
La palabra “arte” procede de la latina “ars, artis” que, en su lengua original significa, según Cicerón “ la faculdad que prescribe reglas para hacer con perfección las cosas”.
La artificiosidad del verso español, se fundamenta en los elementos fónicos propios de la lengua: timbre, tono, intensidad y cantidad, de los que carecen, en alguna medida, el poema en prosa y la prosa poética, por el mero hecho de ser prosa, con lo que podemos concluir que el verso es más artístico que la prosa.
Ahora bien, mi amigo dice que escribe en “verso libre” que, es también verso, por lo que no podremos clasificarlo plenamente de prosa y es verdad, pero el “verso libre”, en realidad no es un verso, al menos plenamente, aunque sea una expresión poética, porque no cumple con los ritmos de cantidad y de timbre que son preceptivos en la métrica castellana, por lo que siempre será menos artificioso que el llamado verso y, como consecuencia, menos artístico que él.
Resumiendo: Suponiendo dos poemas con los mismos valores poéticos, en lo único que se diferenciarían sería en sus valores artísticos y éstos serían mayores, tanto más, cuanto más se ajustaran a las reglas de la métrica, por lo que siento no coincidir con mi amigo y además puedo asegurarle, que el que cumple con los cuatro ritmos métricos, en principio, ya tiene ciertos valores que no posee el verso libre. El resto del poema, la poesía en sí, no depende nunca exclusivamente de la cabalgadura, que es la modalidad de expresión, sino del talento de quien la escribe.
Pablo Gonzálvez González. Maestro Nacional jubilado.

