domingo 8 de noviembre de 2009

AL AIRE

AL AIRE


Tú me envuelves, quietud universal,
y me invades de amor, cuando respiro;
mis pesares sosiegas, si suspiro;
me mantienes, espíritu vital.

Si me muestras tu enfado, eres brutal;
yo te temo, lo mismo que te admiro.
Alma del mundo,bien en mi retiro,
no me quieras herir con algún mal.

¿Dónde naces, oh viento impetuoso,
incapaz de frenar tus arrebatos?
¿Dónde soplas tan torvo y alevoso

que me hieren el alma tus silbatos?
¿Cuando eres seda, no eres más dichoso?
¿Hacer el bien, no es mucho más sensato?

Traducción de mi poema “Al airi”


Ceuta 1961

sábado 24 de octubre de 2009

LA CRUZ

LA CRUZ

Al acometer el estudio heráldico de la cruz, nos vemos en la obligación de declarar que existe una gran confusión. Para poner algún orden, en este sentido, deberemos distinguir entre la cruz, pieza y la cruz mueble del escudo y, entre éstas, considerar la cruz como instrumento de castigo y como signo.

La cruz como pieza del escudo, llega a la línea de la boca, lo mismo que las vías cardo y decumana, llegan a las puertas del campamento y la ciudad respectivamente, en tanto que la cruz como mueble, nunca toca las líneas de la boca del escudo.La "cruz pieza" siempre representa en el escudo caminos, sean terrestres o universales; la "cruz mueble" siempre representa la cruz como figura y nunca caminos ni vías, por eso nunca llegan a los extremos del escudo, lo que sí hacen las cruces piezas, si exceptuamos algunas que proceden de estandartes antiguos o de banderas.


La cruz instrumento de castigo.

Para acometer el estudio de la cruz, como mueble del escudo, necesitamos contemplar, aunque sea de paso, varios aspecto de ella.

Comenzaremos por el estudio del origen, de la cruz, como instrumento de castigo, para seguir después, con el estudio de la cruz como signo y el origen del primer signo crucífero.

Como instrumento de dolor, fue ideada por Semíramis, la reina asiria, constructora de Babilonia que vivió 900 años antes de Cristo. Tiene su origen en un poste hincado en el suelo al que se ataba al condenado para que muriera de sed y de hambre.

Luego apareció la cruz bífida ( Y ), consistente en un tronco de árbol con dos ramas a las que se ataban las manos del condenado. Posteriormente y, para fijar cada extremidad del delincuente al palo de castigo, apareció la cruz en forma de ( X ), que se ha encontrado en las excavaciones de Troya, Chipre, Palestina, Micenas, Atenas, Etruria, Sicilia, Escocia, norte de Africa, etc. Finalmente apareció la cruz romana que todos conocemos y ésta tiene dos modalidades: la cruz immissa y la cruz commissa

Hay a quien le sorprende que Homero no hable de la cruz, como instrumento de suplicio. El poeta ciego fue coetáneo de Semíramis y Grecia entonces tenía poco contacto con Asiria, por interponerse entre ambos pueblos otros imperios guerreros; sin embargo, lo hace Platón, filósofo griego, que murió el año 348 a. de C. y nos dice que la cruz como suplicio, procede de Oriente, desde donde se extendió a Grecia y a Roma. (República II, 5).

Tanto en Oriente, como en Grecia y Roma , la cruz fue la pena reservada a los malechores. En la ciudad del Tiber, apareció, como instrumento de castigo, poco después de instaurarse la república, el año 508 a. de C. y se aplicó a esclavos y delincuentes. En Palestina no se empleó este suplicio hasta que no se produjo la ocupación de Roma. Cristo fue condenado a morir en este patíbulo; pero los evangelistas no nos hablan de la forma de la cruz en que Cristo murió, lo que hemos de deducir nosotros de la narración de los sinópticos y de San Juan.

Los romanos usaban dos tipos de cruces: la cruz "immissa" o "capitata" ( ) en la cual sobresalía el "stipes" sobre el "patibulum " y la cruz "commissa" o patibulata ( ) en la que el "patibulum" remataba la parte superior de la cruz que no es ni más ni menos que una cruz en forma de T o tau. “Immissa” no quiere decir que el “patíbulum” divide en dos parte iguales al stipes, sino que el stipes sobresale sobre el “patíbulum”.

¿En cual de las dos murió Cristo? Ciertamente en la cruz "immissa", pues, dice San Juan: "Escribió Pilato un título y lo puso sobre la cruz" (IO. 19, 19). Este título solía clavarse sobre la parte de stipes que excedía sobre el "patibulum”.

La cruz signo

La cruz como signo, no tiene el mismo origen que la cruz como instrumento de suplicio. Ésta es más moderna que aquella. Se han encontrado cruces signo, en Mesopotamia, Fenicia, Persia, Etruria, Grecia, Escandinavia, entre los celtas, en África, en Australia, en China, en el Tibet y en toda América, razón por lo que se le ha considerado un signo universal, título que sólo ha podido conseguir, a mi juicio, a que ha tenido un origen religioso o, de algún modo ha estado vinculada con la religión, aunque haya sido a través del arte de la especulación.


Origen del la cruz como signo

Se dice que la primera que apareció fue la cruz swástica llamada también cruz en movimiento. Nada se puede objetar, ya que esta cruz significa el movimiento solar; pero bien podía haber sido precedida por la cruz del augur, uno de cuyos brazos representaba el camino del Sol, “decumanus”, dirección Este-Oeste, el y el otro el meridiano terrestre, el “cardo”, dirección Norte-Sur.

Hay otra cruz celeste que señala los puntos donde se encuentra el sol en los equinocios y en los solsticios, esa cruz del tiempo, tan necesario para conocer las estaciones, el momento de la siempra y el parto de los animales, que es la llamada Cruz de San Andrés..

Niveles de significación

A nivel formal, poco hay más sencillo y menos complejo; pero a nivel de significaciones, se acumulan en ella, las más diversas. En principio, se me ocurren tres niveles de significación: el filosófico, el cosmológico y el místico; pero bien podríamos añadirle también un significado heráldico, que comprende los anteriores y hasta un sentido, nada desdeñable que es el guerrero.

El filosófico se debe a Pitágora y a su escuela. Decía el filósofo Griego que Dios hablaba por los números y el número fue en su filosofía el origen de todo. Con el empleo del número establecieron la medida que les sirvió como base para fundar sobre ella la moral griega. A la cruz la vincularon al cuatro, por ser el cuatro el número de las partes y esquinas del mundo y tipificación del el orden del universo y el equilibrio de todo lo creado. Al ser el cuatro la suma de dos y dos, en el sistema griego, significó también en ello los pares contrapuestos: lo humano y lo divino, el espacio y el tiempo, la libertad y la disciplina, el amor y la muerte, etc., por lo que la significación espacio-temporal de la cruz es el resultado de la unión de la cruz espacial y de la celeste en el plano del augur como hemos visto en otro lugar.

Del significado cósmico de la cruz lo trataremos al hablar de la cruz cósmica.

El místico. La palabra “místico”, procede del adjetivo latino “mysticus, a, um”, que significa ‘místico’, ‘lo relativo a los misterios’, lo que implica una razón oculta que suele ser de orden teológico y sobrenatural, pues su esencia se fundamenta en las relaciones entre Dios y el hombre, lo que la hace un motivo religioso y se orienta a la vida espiritual, contemplativa, del conocimiento y dirección de los espíritus. Estos significados son también corrientes en algunos pueblos orientales.

Dentro de este subnivel religioso, deberíamos distinguir entre la cruz patíbulo y la cruz gloriosa. La primera representa el rescate; la gloriosa, el triunfo tras el rescate.

El nivel heráldico es casi siempre consecuencia de los niveles místicos

La cruz es uno de los muebles que más se repite en el blasón, no sólo porque comprende los niveles significativos a los que hemos aludido anteriormente, sino porque además comprende otros dos muy específicos y apropiados que son el guerrero y el diferenciador que origina la diversidad de formas.

Bien es verdad que muchos pueden haber elegido la cruz como elemento representativo en sus escudos, por motivos de fe; pero no hay que dudar que otros lo hicieron por haber participado en las diversas cruzadas, en las que hasta el color se hace especialmente significativo.

Antes de entrar en el examen pormenorizado de cada tipo de cruz, a nivel heráldico, deberiamos hacer primero una distinción general de tipo significativo, distinguiendo entre cruz cósmica, cruz latina y cruz griega.

La cruz universal es la aceptada por los diversos pueblos, por motivos diferentes a los religisos como son los cósmicos y los adivinatorios, que se suman a las otras dos.

La cruz cósmica, es el más totalizador y universal de todos los símbolos. Podríamos decir de ella que es la suma de la cruz terrestre y la celeste que es símbolo de la totalidad del mundo en sus aspecto espacial y temporal, porque inscribe en el espacio, la geografía del cosmos y la sucesión de las estaciones. La primera señala los polos del mundo material, la segunda señala los puntos solsticiales del horizonte que son los puntos capitales del ciclo litúrgico (navidad, Pascua, fiestas de los Santo Juanes y de san Miguel.

La terrestre deja entorno a su centro rectangular cuatro espacios iguales. La celeste, deja cuatro espacios, iguales dos a dos, siendo iguales los opuestos. Una y otra las veremos plasmadas infinidad de veces en la piezas y los muebles del blasón.

El centro de esa cruz universal significa la convergencia universal de todo, en cuanto que ese centro es, un “axis mundi”, eje del mundo, de la tierra y del cielo, donde se encuentra el árbol de la vida y puerta de comunicación entre los tres planos del universo: el celeste, el terrestre y el inframundo.

Los brazos de la cruz terreste representan respectivamente el ecuador, o camino del sol (la línea decumana) y un meridianos (linea cardo).

De modo general entendemos por cruz latina aquella en que el patíbulum y el estípite no tienen la misma longitud y por cruz griega, aquella en que los cuatro brazos son de la misma longitud.

Hacemos esta diferencia entre cruces no sólo a nivel significativo sino también a nivel formal, especialmente entre las dos últimas, señalando que los significados de la cruz cósmica y universal forman también parte de estas últimas y el significado de la latina y de la griega, en algunos aspectos se interfieren.

La cruz latina es menos heráldica, porque siendo el símbolo de la redención y del triunfo sobre la muerte, esos significados son exclusivos de los méritos de Cristo, y no de las glorias propias del guerrero. Estoy seguro de que si entra a formar parte de los muebles, lo hace por motivo de fe, de religión o eclesiales y menos veces, por motivos puramente heráldicos. Los significados referentes a la cruz de Cristo, en cuanto árbol de la vida, que crecía en el Paraíso junto al árbol de la sabiduría que representaba la vida eterna, son conceptos místicos añadidos. Esta cruz sólo puede inscribirse en un rectángulo en tanto que la griega sólo puede hacerlo en un cuadrado.

La cruz griega, sin embargo, es netamente heráldica, posee los motivos generales de la cruz universal y de la latina, pero en ella entran otros elementos de significación que hasta pueden ser anecdóticos o paganos.

La cruz en cuanto signo, ha llenado como mueble, en buena medida, el campo de muchos escudos; pero, a pesar de sus muchos tipos, nunca llega a la boca del escudo, porque no pertenece, ni forma parte del esquema primigenio del “Templum”, sino que es una figura, como lás demás, que ha entrado a significar en el campo del escudo, lo mismo que las aves augurales entraban en el en el campo delimitado por el augur.

Pablo Gonzálvez González. Maestro nacional jubilado

jueves 22 de octubre de 2009

RECIBIMIENTO AL SEÑOR OBISPO

RECIBIMIENTO AL SEÑOR OBISPO

Ilmo. Sr.Dr. D. Francisco Cerro Chaves

Calzadilla 21 de octubre del 2009


Nos cuenta el evangelista San Lucas en su evangelio, que un día cuando Jesús de Nazaret viajaba por un camino, de la Jericó herodiana, un hombre de pequeña estatura, jefe de los recaudadores de Roma, se subió a una higuera para verlo pasar. Jesús lo vió y le dijo: “Zaqueo, baja porque hoy quiero hospedarme en tu casa” y añade el evangelista:
“Zaqueo bajó a toda prisa y lo recibió con alegría. Viéndolo, todos murmuraban de que hubiera entrado a lojarse en casa de un pecador”.

Zaqueo, en pie dijo al Señor: Señor, doy la mitad de mis bienes a los pobres y, si a alguien he defraudado en algo, le devuelvo el cuádruplo. Díjole Jesús: Hoy ha venido la salud a esta casa.”

Permitidme, Señor, que trascienda de alguna manera el significado de este pasaje, para adaptarlo a la realidad que vivimos hoy en nuestro pueblo y lo analice con alguna libertad aplicándolo a estas circunstancias.

El evangelio nos habla de dos personajes y una colectividad: Cristo es presentado por el evangelista como personaje principal y de misericordia que se complace en premiar ese deseo que tiene Zaqueo de conocerlo.

El segundo personaje es Zaqueo, que es bajo de estatura, jefe de los publicanos o recaudadores de Roma, que eran colboradores con la dominación extrangera y por lo tanto tenidos por los judíos como pecadores públicos y además era un hombre rico.

Y finalmente la colectividad que representa las tres castas o clases sociales que, de distinta manera, eran enemigos abiertos de Jesús: los zelotes, los saduceos y los fariseos y que critican el hecho de que Jesús se aloje en casa de un pecador.

Permitidme que dramatice, de algún modo, la escena que nos cuenta el evangelista para ajustarla a estas circunstancias.

En esta ocasión, aquí y ahora, se da, de alguna manera, modificado y trascendido en el tiempo, un paralelismo de las personas y los hechos.

Hay un personaje que es un representante especialísimo del mismo Jesús de Nazaret que sois Vos, Señor, que os habéis dignado elegir nuestro pueblo para repetir con nosotros la misma escena, durante esta jornada.

El segundo personaje es Zaqueo que, en esta circunstancia, se ha convertido en una colectividad y es representado por este pueblo cristiano.

Como aquel día, Señor, también habéis venido a nuestro pueblo, que encarna simbólicamente a Zaqueo y hemos salido a recibiros y nos hemos asomado para veros a Vos que sois un enviado especial de aquel Jesús de Galilea y sentimos también, como Zaqueo, la alegría de hospedaros y, como él, estamos también bien dispuestos.

Os damos las gracias por habernos elegido de los primeros, para vuestra visita pastoral, os damos la bienvenida porque deseamos que estéis con nosotros y paséis un día feliz. Sed bienvenido a nuestro pueblo y que entre también con Vos, la alegría y la salvación en nuestra casa.

Pablo Gonzálvez González. Maestro nacional, jubilado



NOta/ Ayer tuvo lugar en nuestra localidad (CALZADILLA)la visita pastoral del Ilmo. y Rvmo. Sr. Obispo de la diócesis Coria-Cáceres. Llegó puntualmente a las 9.30 de la mañana, acompañdo de Don Diego, El Canciller Secretario. Se le hizo el recibimiento y se le dió la bienvenida con las palabras que preceden.

lunes 19 de octubre de 2009

EL FRACASO EDUCATIVO ES GLOBAL NO SÓLO ESCOLAR

EL FRACASO EDUCATIVO ES GLOBAL NO SÓLO ESCOLAR

Estamos acostumbrados a hablar sólo del fracaso escolar como si el fracaso educativo no fuera global, es decir, se da a nivel de discente y también de docente.

Desde mis años de estudiante vengo observando que ciertos intelectuales hablan más de lo que aprendieron en los libros y les enseñaron sus profesores, que de sus propios pensamientos sobre la materia de esos libros y el discurso de esos profesores. Ello tiene dos efectos: consagrar al profesor por generaciones en la mentalidad de los discípulos y luego, si el profesor erró, que perdure el error. Por eso y porque elevamos a gran altura la doctrina de nuestros profesores, muchos trabajos posteriores de infatigables estudiosos, hablan más del pensamiento ajeno que del propio.

Un científico debería tener, su propia personalidad y exponer sus propias ideas. Un libro, un trabajo, un artículo debería emplear las citas, no como un elemento de autoridad en que basarse, sino de crítica para ampliar el conocimiento, rechazarlo o buscar otra verdad deducible de la cita.

Creo que toda investigación para poder avanzar, ha de sobrepasar en cualquiera de sus márgenes lo investigado por otro. Conformarse con lo ajeno y reducir nuestro pensamiento a lo que dijeron otros, aunque sean ilustres personalidades, no será otra cosa que repetir lo ajeno, con distintas palabras. Los libros llenos de citas sólo dicen que el trabajo va por el camino que otros marcaron, pero no añaden ningún progreso, sino, al contrario, hacen retroceder al origen y, si lo citado no es exacto, permanecer en el error.

A mi juicio, la erudición, dificulta la verdadera investigación y suele haber más profesores eruditos que investigadores y sabios. El investigador, el científico, ha de saber equivocarse, cuándo se equivoca y cuándo ha de empezar de nuevo.

En este sentido, el discípulo debería emplear el discurso del profesor, no para consagrarlo como un santón de la ciencia, sino para cuestionarlo, analizarlo y ver en qué tiene razón y en que no. Sólo así se puede progresar científicamente.

Yo he dicho alguna vez que “el hombre debe hablar más de lo que piensa, y menos de lo que sabe”. La frase, no siempre es comprendida, en su justo sentido, pero creo que no necesita explicación y está en la línea de mi comentario. En filosofía, el principio de autoridad pesa poco y si reconsideramos algunas cosas que aprendimos de nuestros profesores, nos daremos cuenta que, con del tiempo, han sido superadas, en muchas cosas, con nuevos conceptos o nuevas formas.

A mí, particularmente me parece escandaloso que un profesor, tenga escaso conocimiento de una materia y se atreva a enseñarla, a examinar y a calificar al alumno. Es una norma generalizada en la Administración, tolerar o incluso nombrar a un profesor para que explique una asignatura para la que no está preparado, simplemente para ahorrarse lo que supondría un profesor especialista. Luego nos quejamos del fracaso escolar.

A los alumnos preguntones y, hasta respondones, no me refiero a los sinvergüenzas, habría que tenerlos en más consideración que a los que dicen amén a todo. Esos alumnos incorformistas que son capaces de confrontar sus ideas con las de los libros y las de los profesores, son los auténticos pensadores y los que consiguen después el progreso, no los alumnos empollones que recitan párrafos de memoria que no entienden o no ven más allá de la letra de los libros.

El error de todos los Ministerios de Educación está en pretender conseguir más un alumno instruido que un alumno pensante y prepara más para conseguir alumnos y profesores eruditos que sabios. Cuando se consiga que el discente piense más en lo que lee y se acostumbre al ejercicio de la duda y el docente sea menos erudito y más sabio, habremos comenzado a formar al hombre moderno y estaremos en vía de superar el fracaso escolar y también habremos conseguido al profesor idóneo para ejercer su profesión.

Pablo Gonzálvez González. Maestro nacional, jubilado.

domingo 11 de octubre de 2009

FRENTE AL MAR

FRENTE AL MAR

Los cuerpos frente al mar. Sobre la arena,
el suave bronce invita a caminar
y las manos ardientes, al andar,
los tibios tesos suben de azucena.

Con besos llegan a la huerta amena,
donde el sándalo crece del amar
y el afán de la sed, a sofocar,
con el agua se apaga y se serena.

Los cuerpos frente al mar. Cabe las olas,
mi barca tu sendero ha caminado
y le has dado los labios de tu puerto.

Testigo de ello son las caracolas
y el humor del placer que has derramado
y el portillo de amor que hemos abierto.



Nota/. Este poema fue compuesto en Ceuta el año 1961, enviado bajo lema al "Editorial Nuevo Ser" de Buenos Aires (Argentina) en la XXIII CONVOCATORIA INTERNACIONAL DE POESÍA Y NARRATIVA BREVE y elegido para formar parte de un libro cooperativo, con el ruego posterior de que le enviase más literatura para publicarla.

Pablo Gonzálvez González. Maestro Nacional jubilado.